Soñar con leones

Podéis leer el sueño de María ‘Ataque de leones‘ en rojo, y la interpretación de Beatriz Fernández del Castillo en negro.

 

Estábamos en el porche de un edificio de varias plantas, parecía un edificio de oficinas. Yo estaba colocándole los zapatos a mi hija que tiene dos años y al lado estaba su abuelo (mi padre) y algunas personas más que no sé decirte quienes eran. Enfrente del edificio había una explanada sin árboles, sin plantas, como árida, y las pocas plantas que había eran pequeñas y secas como en pleno verano.

 

El sueño empieza por decirnos que el tema que trata debe ser trabajado (en las oficinas se trabaja), que afecta a su hija (su parte más emocional aún inmadura) y a su padre interno, es decir, su patrón de autogobierno, los ideales por los que se rige, su liderazgo, decisión y actuación. En un sueño todos los personajes son partes de uno, su hija, su padre y los leones también son ella, una parte de ella que teme.

 

El sueño avisa de la aridez y la falta de vitalidad y emocionalidad que le causa este patrón que vamos a revisar (la explanada sin plantas ni vida), asi que lo más seguro es que este patrón también le esté afectando al cuerpo físico y su vitalidad.

 

A lo lejos vi que venia algo grande corriendo con cuatro patas hacia nosotros y sin pensármelo cogí a mi hija y grité a los demás que huyesen. Salí pitando subiendo las escaleras, pensé que arriba podríamos escondernos de semejante bicho que era inmenso, y nada lo podría detener. Era un león tremendo,  cuatro veces más grande de lo normal.

 

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En la descripción se puede intuir el miedo enorme que tiene la soñante a la fuerza descomunal del león, la misma que ella tiene, pero que parece que no controla. Esa fuerza puede ser física o psicológica. Que una cualidad esté en un sueño representada por un animal significa que la soñante actúa de manera instintiva, automática, en este caso no domina su fuerza ni su liderazgo, las cualidades inherentes al león. El problema es que si bloquea y ahoga esa fuerza no aprenderá nunca a dominarla y se volverá contra ella, se convertirá en destructiva. Ante este problema hasta ahora la soñante ha tenido la tendencia de huir antes que dominarse y educarse a sí misma.

 

Una aclaración antes de seguir: un líder negativo utiliza la crítica destructiva consigo mismo y los demás, no valora lo que tiene ni lo que tienen los demás, no se apoya ni los apoya, es inseguro, se proyecta en los demás negativamente y puede ser agresivo de palabra u obra, por lo que tiene miedo a ser agredido igualmente. Pide a los demás lo que no es capaz de dar de si mismo.


El líder constructivo sabe valorar lo que tiene, usa su fuerza interior para proteger lo bueno, para mejorar cada dia, escucha, apoya, construye, avanza, al no ser agresivo negativo no tiene miedo de su propio poder pues es benéfico, ni tampoco a ser agredido
Su agresividad la usa para el avance y la motivación necesaria para avanzar y emprender retos. Sólo pide a los demás lo que es capaz de dar él mismo.

 


Recuerdo la ansiedad que me producía el pensar que no había salida posible, y que había más leones que atacaban cualquier cosa que se les ponía por el delante. Nadie estaba a salvo ni en un coche, en una casa, ni en ningún lugar, ya que la fuerza de estos leones era inmensa y destrozaban cualquier cosa a su paso.

 

Toda fuerza no dominada se vuelve destructiva, tanto si se bloquea y no sirve para construir nada, como si se deja sin control y destruye lo que hay. Cada persona en este mundo tiene cualidades para brillar en algo, y dejar de hacerlo por miedo a no ser aceptado o a hacerlo mal es un atentado contra uno mismo. Para dominar algo hay que usarlo, ser consciente de la propia fuerza, amaestrarla, usarla para el bien y no de cualquier manera.

 


Hay un momento en el que estamos en la planta más alta del edificio de oficinas, (mi hija ya no esta conmigo), y hay una persona como organizando el tema sentada en una gran mesa de despacho. Le digo que habría que vigilar una escalera ancha de subida por si venia algún león por ahí y, según lo digo y me acerco a mirar, sube un pedazo de león tremendo con andares de cazador al acecho y yo salgo corriendo. Los demás que están conmigo también corren en un ¡sálvese quien pueda! y yo me meto en una especie de respiradero en el suelo donde el león ni me ve ni puede acceder con la zarpa, y oigo como va destrozando a las otras personas, oigo gritos, desgarros….¡¡Buf!! horrible.

 
Ha de vigilarse a sí misma no cuando ya ha estallado, sino antes, cuando va a utilizar su fuerza y liderazgo de alguna manera. Si leemos el sueño veremos que su patrón en ocasiones es la agresividad (en los leones) que le produce otros momentos de miedo y huida, escondiéndose de las consecuencias, eso le ha llevado a destruir muchos de sus patrones (representados en los que finalmente son atacados por el león). En ocasiones ha abusado de su fuerza y en otras la ha  ocultado tanto a ella como a los demás, ha pensado que es peligrosa y no puede con ella, cuando de lo que se trata es que salga y la domine, que use su fuerza interna y externa para proteger, construir, avanzar positivamente y no para destruir.

 


Y aquí me despierto con un miedo atroz y  no puedo dormir porque me da la sensación de que puede entrar un león por la escalera de mi casa a mi habitación…me duermo al final con la luz encendida pero con miedo. Además al día siguiente tengo bastante presente el sueño y sigo con la sensación de miedo por los leones inmensos que no hay quien los pare….eso es todo amigos.

 

Como análisis final diría que la asociación “Fuerza = destrucción y peligro” es la que impera en esta soñante. La cambiaría por “Fuerza = Construcción y protección”. Pensar que su fuerza va a ser utilizada para la creatividad, para construir, apoyar, avanzar, sostener, ése es el reto que le plantea este sueño, dominar su león interno hasta convertirlo en un poderoso y benéfico líder, conseguir respeto no por miedo sino por admiración. .

 

Cuando le participé a la soñante esta conclusión estuvo de acuerdo en que llegado un momento en su vida ocultó su verdadera potencia y fuerza por no “asustar” a los demás, que no se sintieran incómodos, por ser aceptada y amada. Pero eso ya no le vale, ser peor para lograr su inclusión en la sociedad le estaba causando dejar de ser ella misma.
 

Es una ilusión, la sociedad no es monolítica, no existe un “los demás” como si todos respondieran al mismo patrón. Cada persona debe dar de si misma lo mejor y esforzarse por honrar y desarrollar los dones y capacidades que le han sido otorgadas desde su nacimiento. Cada alma es responsable de hacer de si misma la mejor versión que pueda alcanzar, y relacionarse creativamente con los que busquen el mismo objetivo.

 

Beatriz Fernández del Castillo